La delegación internacional, que permanecerá en Ecuador del 11 al 13 de mayo, llegó para escuchar testimonios, documentar casos y verificar denuncias relacionadas con persecución antisindical, despidos arbitrarios, criminalización de la protesta social, trabas al registro de directivas y debilitamiento de la negociación colectiva. En ese contexto, reiteró su preocupación por los incumplimientos del Estado ecuatoriano frente a los Convenios 87 y 98 de la OIT.

